AGONÍA DEL AMOR
Mi sueño lo he dejado
en aquel jardín florido
aquella mañana tiritando de frío
cuando el sol acariciaba mis cobrizas mejillas,
en esa hora mi amor agonizaba.
Aquel prado castaño me acompañó en silencio,
con su dolor en su pecho endurecido;
el tiempo se detuvo acongojado
y me enseñó el horizonte difuso
en la hora de mi partida solo, solo.
Mi niñez inocente se quedó en el eco
aquella mañana cuando mi risa se prolongada
jugando aquel juego en agosto.
Mi canto favorito fue sepultado
por esa nube densa de enero lluvioso,
ahora solo resuenan en mi menta endurecido
melodías oscuras y desentonadas.
Yo me quedé lloroso con mis lágrimas negras
acompañado por el desaliento;
tanteando el sendero correcto
que me conduce al alba de mi existencia.
Mientras el amor agoniza fría y sola
abandonada, denigrada y banalizada
recordando a su amado desamorado,
en medio de este mundo desentonado.
